2.8.18 / Yubiris Terán







Tenemos dos opciones: quejarnos o actuar para obtener herramientas de afrontamiento Y es que, según la definición de salud mental de la OMS los venezolanos estamos cada vez más lejos de ese “estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad”. Sería un sinsentido pretender salir ilesos de la vorágine que hoy día afecta la vida de los venezolanos, tanto dentro como fuera del país; sin embargo, tenemos dos opciones: quejarnos o actuar para obtener herramientas de afrontamiento.


La flexibilidad psicológica es “un determinante primordial de la salud mental y la efectividad conductual ¿Sabías que la flexibilidad psicológica es considerada como el elemento clave de la resiliencia y bienestar, convirtiéndola en una súper habilidad, mientras que la rigidez mental está asociada a una cantidad de diagnósticos de enfermedades mentales? Y es que, según Bond et al. 2013 es “un determinante primordial de la salud mental y la efectividad conductual. Hoy te propongo 5 maneras sencillas y prácticas para que incrementes tu flexibilidad mental y promuevas tu salud mental, así que: ¡manos a la obra! 5 TIPS PARA INCREMENTAR TU


FLEXIBILIDAD MENTAL


1. Practica al menos 20 minutos de actividad física al día. No importa si se trata de caminar, practicar yoga, correr, nadar, saltar la cuerda o bailar a todo volumen en casa, lo que importa es moverte lo suficiente como para incrementar los latidos de tu corazón, así que si caminas, hazlo a un ritmo que te acelere. La actividad física es una manera de aumentar los niveles de serotonina, la hormona del bienestar.


2. Practica escribir opciones y soluciones. Cada día anota un problema, situación por resolver o preocupación. Ensaya posibles soluciones, por locas que parezcan, anótalas sin juzgarlas. Valida qué tan factible es. Valida si tienes algún control sobre esa situación. Si logras una solución viable, ponle fecha, construyendo una frase tipo: “El _______________ voy a ___________________ para ___________________________.”


3. Cambia tu rutina. Trázate la meta de modificar tu rutina cada día. ¿qué tal un té negro en lugar del típico café matutino?, ¿por qué no probar una nueva ruta camino a casa? o ¿qué tal si intentas hacer algo nuevo, como patinar, bailar bajo la lluvia o simplemente cambiar un ingrediente en tu receta favorita? ¡Podrías sorprenderte gratamente!


4. Activa ambos hemisferios. Practica la gimnasia cerebral. Camina mientras te cepillas los dientes o intenta memorizar algo mientras cocinas.


5. Practica la atención plena. Proponte un tiempo en el día para simplemente prestar atención a tu respiración, saborear la comida identificando temperatura, textura, color y olor o baila con los ojos cerrados… mientras más veces al día lo hagas, mejor.