2.8.18 / Yubiris Terán







A pesar de ser una habilidad natural y por ende pareciera ser tarea relativamente sencilla, requiere de la práctica constante para que pueda desarrollarse como tal un hábito. Siempre que estemos prestando atención plena a nuestro estado mental o a lo que estamos experimentando directamente a través de nuestros sentidos, estamos practicando mindfulness.


Y cada vez hay más investigaciones que demuestran que cuando entrenamos nuestro cerebro a través de la práctica del mindfulness, estamos realmente remodelando la estructura física de nuestro cerebro. A pesar de ser una habilidad natural y por ende pareciera ser tarea relativamente sencilla, requiere de la práctica constante para que pueda desarrollarse como tal un hábito.


¿MEDITACIÓN O MINDFULNESS?


La práctica del mindfulness es realmente una práctica de meditación. Muchos sostienen la creencia de que para meditar es necesario adoptar una postura determinada, dedicar gran cantidad de horas y contar con un entrenamiento específico. Realmente cuando prestamos atención plena a cualquier cosa que estemos haciendo, estamos meditando.


¿SABÍAS QUE PUEDES MEDITAR MIENTRAS BARRES?


Cuando barremos, prestando atención plena al contacto de las cerdas del cepillo de barrer con el suelo, lo hacemos con gusto, nos enfocamos en disfrutar el momento; si verdaderamente logramos apagar por un momento nuestra inquieta mente y sus conversaciones internas, que en ocasiones nos agobian; entonces estamos meditando. Cualquiera puede practicar el mindfulness. No hay barreras. No importa qué edad tengas, ni tus habilidades físicas. No importa si practicas alguna religión o no.


Mindfulness es tan solo una familiar práctica que realizamos desde que somos niños y que por algún motivo hemos ido dejando atrás en medio de tareas, metas y el ajetreo del día a día. Para empezar a practicarla, tampoco es necesario que cambiemos como persona, podemos simplemente empezar a practicar estas cualidades innatas que ya se ha demostrado científicamente, nos benefician de múltiples maneras. Realmente cuando prestamos atención plena a cualquier cosa que estemos haciendo, estamos meditando. La verdad es que la práctica del mindfulness está disponible en cualquier momento, bien sea a través de meditaciones y escaneos corporales, o momentos de práctica consciente, como prestar atención plena al sabor, textura y temperatura de una comida, disfrutándola plenamente.


EMPEZANDO A PRACTICAR MINDFULNESS


El mindfulness nos permite crear un espacio entre nosotros mismos y nuestras reacciones, interrumpiendo nuestras respuestas condicionadas. A continuación algunos tips para entrar en sintonía con esta práctica durante el día:


1. Siéntate aparte un rato. No necesitas un cojín de meditación, un mat o ningún otro equipo especial para acceder a tus habilidades de meditación, pero sí necesitas apartar algo de tiempo y espacio.


2. Observa el momento presente, tal y como es. El objetivo de la práctica del mindfulness no es aquietar la mente, ni lograr un estado de calma eterna. El objetivo es simple: buscamos prestar atención al momento presente, sin juicio alguno.


3. Deja que tus juicios pasen. Cuando notamos que surge algún juicio durante la práctica, podemos tomar nota mentalmente de ellos y dejarlos pasar.


4. Volver a la observación del momento presente, tal y como es. Nuestras mentes se dejan llevar por el pensamiento con frecuencia. Es por ello que la práctica del mindfulness consiste en volver una y otra vez al momento presente.


5. Se amable con tu mente errante. No te juzgues por cualquier pensamiento que aparece, solo procura reconocer cuándo tu mente se ha distraído y gentilmente tráela de vuelta. Nuestra mente es como un mono inquieto. Si lo sientas, se levantará. Puedes luchar contra él, o puedes simplemente volverlo a sentar con amabilidad, sabiendo que en algún momento, nuevamente se levantará, puedes volver a luchar o puedes simplemente sentarlo nuevamente con amabilidad y así sucesivamente…


Ésta es la práctica. Algunos dicen que es realmente simple, pero ello no quiere decir que sea cosa fácil. El trabajo es simplemente hacerlo día a día, hasta desarrollar el hábito y los resultados llegarán.