14.9.18 / @ecoemprendelara







La costumbre a la cola, a los malos servicios, al pésimo gobierno, al deterioro de la capacidad adquisitiva, de la calidad de vida, nos preocupa enormemente. La preocupación puede llegar a niveles de dolor de cabeza cuando pensamos en la posibilidad de que se pretenda insistir con un modelo que ha demostrado en repetidas oportunidades que no funciona, lejos de resolver las cosas, las empeora.


Si bien las situaciones de crisis representan oportunidades para emprender, se requieren de condiciones mínimas para llevar adelante un proyecto empresarial o social. Un grupo de emprendedores y empresarios venezolanos, en los últimos años, hemos desarrollado competencias para emprender en condiciones adversas, pero resulta muy cuesta arriba impulsar y sostener cualquier iniciativa en un contexto con altos niveles de incertidumbre, inseguridad física, jurídica, pésimos servicios públicos, mercados contraídos, conflictos sociales, políticos, todos producto de un modelo erróneo y, según nuestro criterio, de la falta de capacidad y amor hacia el país por parte de quienes nos gobiernan.


Soñamos con una Venezuela donde haya prosperidad y justicia, en la cual, a través de la educación y el trabajo, las personas logren desarrollar sus talentos, y contribuir con el desarrollo social y económico. Los emprendedores somos personas orientadas a las acciones, a la búsqueda de resultados, más que de discursos y palabras. Creemos en la construcción de propósitos comunes y en el trabajo articulado hasta el logro de los objetivos planteados. El trabajo colaborativo puede resultar la clave para lograr impulsar los cambios que requiere Venezuela. La invitación es a la búsqueda de espacios de encuentro, a la tolerancia entre demócratas, a la identificación de líneas de acción, de objetivos estratégicos y a dedicar esfuerzos en comprometer a la mayor cantidad de personas al trabajo articulado para la construcción de una sociedad democrática, con armonía social y económica.


Según especialistas amigos, de redes pro democracia de las cuales muchos de nuestros integrantes forman parte, es a impulsar un movimiento de resistencia no violenta, coordinada, con estrategia, protocolos, planes elaborados con la participación de todos, actores políticos de todos los colores, líderes sociales, gremiales, trabajadores, empresarios, emprendedores. Todos los venezolanos unidos, los que permanecemos en el país y quienes se han visto obligados a buscar mejores condiciones en el extranjero podemos (y debemos) unir fuerzas, dedicar tiempo, y ubicar en qué podemos colaborar para lograr un cambio de rumbo en la dirección que lleva Venezuela.


En ese sentido, los emprendedores estamos a la orden, dispuestos a colaborar sin pensar en intereses particulares, enfocados en lograr condiciones de libertad y posibilidades de progreso para nuestro amado país. Trabajamos en la construcción de una sociedad de innovación, y la innovación, precisamente, nos puede ayudar como filosofía, con sus metodologías, a buscar soluciones al drama que vive a nuestro principal emprendimiento colectivo: Venezuela.


Juan Ernesto Giménez Á.

Coordinador General

Ecosistema Emprendedor de Lara


Barquisimeto, 14 de septiembre de 2018